Cómo dominar el mundo. Entrevista a Julian Assange



A continuación, reproducimos el vídeo de la entrevista que Kirsty Wark hizo a Julian Assange para Newsnight nada más salir bajo fianza:



Desarrollo de la entrevista 

El que haya visto el vídeo completo y haya podido seguir la entrevista, pase por favor al siguiente apartado. Quien encuentre aburrida la voz grave de Assange, tenga alergia al inglés o una querencia enfermiza por la palabra escrita en este blog, que siga leyendo.

En una primera declaración, Assange insiste en que no les han enseñado prueba alguna, ni a él ni a sus abogados. Lo más increíble para él es que han estado repitiendo la idea de que no necesitan prueba alguna para extraditarlo a Suecia, por ser un país de la Unión Europea, que solo tiene que solicitar el proceso.

A la pregunta de si no sería mejor disculparse ante las dos mujeres que le acusan si la acusación no es tan grave, Assange responde que, justo antes de entrar en prisión, de cinco millones de resultados obtenidos buscando su nombre en Internet, en cuatro millones aparecía la palabra rape (violación en inglés). Si buscaba rape, obtenía treinta y tres millones de resultados. Es decir, que su nombre estaba en más de una décima parte de las menciones a alguna violación en la Red, al menos en inglés. Todo un éxito como campaña de desprestigio.

Acto seguido, Kirsty Wark le pregunta si no sería mejor volver a Suecia a limpiar su nombre. Julian responde que se quedó cinco semanas en Suecia después de las acusaciones. Además, la fiscal superior de Estocolmo, Eva Finne, desestimó las acusaciones al no encontrar sospecha alguna de que fueran ciertas. Solo tras las presiones de Claes Borgström, abogado de Ardin y Wilén e importante político del principal partido de Suecia, el Partido Socialdemócrata, la fiscal superior de Gotemburgo Marianne Ny reabrió la causa.

La siguiente pregunta es si este asunto no dañará WikiLeaks, y la respuesta es que, dada la naturaleza de la información publicada en el sitio web, esta organización sufre continuos ataques, entre los que se encuentran estas acusaciones. La prueba de que es una campaña en toda regla y un ataque a WikiLeaks es la sonrisa y los comentarios del secretario de defensa americano Robert Gates cuando conoció su detención (una noticia que "le sonaba bien"). Quiere dejar claro que la publicación de los cables ha continuado inalterable durante los diez días que ha durado su arresto.

La periodista insiste en que limpie su nombre en Suecia si está tan seguro de que todo está tan claro. Julian mantiene que, hasta ahora, lo hemos visto todo menos una investigación clara. Ni siquiera tienen los cargos que, según dicen, pesan sobre él. Nadie se los ha comunicado ni a él ni a sus abogados. Sólo tienen filtraciones (eso nos suena) interesadas a los tabloides, que están bajo investigación.  

El líder de WikiLeaks habla de una situación orwelliana, que describe como un arresto domiciliario de alta tecnología, lo que es un gran impedimento para su trabajo, que va a seguir desarrollando su organización.

Wark le pide su palabra de no intentar huir antes de la próxima vista, ante las declaraciones de algunos famosos de que la importancia de WikiLeaks supera la de estas acusaciones. Assange recalca su estancia de cinco semanas en Suecia, hasta que las autoridades le dijeron que no se le necesitaba allí. Luego viajó a Alemania y al Reino Unido, donde dio sus datos por si necesitaban su comparecencia, y de esta forma se puso a disposición de la policía. Insiste en que han intentado llevar este asunto de la manera más clara posible, de acuerdo con las leyes y los requerimientos de las autoridades, y que está bajo custodia policial desde que se presentó en la comisaría con cita previa. Vuelve a la idea de que las autoridades suecas se niegan a dar pruebas de las acusaciones, con el argumento de que no son necesarias para una extradición dentro de la Unión Europea.

La última pregunta es sobre su trabajo, sobre cuándo van a aparecer más cables en WikiLeaks. Vuelve a contestar que todo se ha desarrollado con normalidad mientras no ha liderado la nave, pero que ahora el todo marchará incluso más rápido.

Impresiones

Lo primero que hemos notado viendo la entrevista es la actitud de Kirsty Wark, la periodista que hace las preguntas desde el estudio de televisión. Podemos definirla como inquisitiva. Trata de interrumpir siempre a Assange mientras formula los largos discursos que utiliza como respuesta. O bien le falta tiempo por tratarse de un programa en directo, o trata de poner nervioso al entrevistado. El caso es que intenta controlar el ritmo y la dirección de la entrevista, sin mucho éxito.

En cuanto al contenido de las preguntas, hemos notado dos cosas. Una de ellas, el sentido crítico, muy interesante en periodismo, tratando de poner en algún aprieto a Assange, con alguna zancadilla y muchas concesiones a los que le persiguen para ver cómo se defiende. Incluso la entrevistadora intenta tergiversar los hechos, dando a entender que Assange ha huido de Suecia, y haciéndole repetir que estuvo más de un mes en ese país por si era requerido, y sólo salió cuando la fiscal superior Finne desestimó la causa. Incluso empieza hablando de si no debería disculparse ante estas dos mujeres, como si una orden internacional de arresto fuera cuestión de pedir perdón.

La segunda cuestión es la ignorancia. Si es una ignorancia real o fingida, para ponerse al nivel del espectador medio o bien para controlar a la opinión pública, no se puede saber. Sólo constatamos hechos. El hecho de que WikiLeaks haya seguido publicando cables todos los días (atención a las fechas de publicación a la izquierda del sitio web del Cablegate) desde la detención de Assange hasta su libertad bajo fianza habla por sí solo. Por eso, las preguntas sobre el momento en el que van a retomar el trabajo y sobre si esta acusación no perjudica el funcionamiento de WikiLeaks, insinuando una posible retirada de Assange de la luz pública, están claramente orientadas a la desinformación. Los resultados están a la vista. Finalmente, hablar de una posible fuga a una persona que está en libertad bajo fianza de casi un cuarto de millón de libras después de entregarse voluntariamente a las autoridades es poco menos que un insulto a la inteligencia.

En cuanto a Julian Assange, es mejor darle de comer aparte. Merecería, a todas luces, una entrada completa. A nuestro amigo le gusta mucho el sonido de su propia voz. Es narcisista, autoritario, inflexible y convincente. Esas son las razones de que hayan lanzado estas acusaciones contra él, y de que no desaparezca sin más de los focos para dar paso a un WikiLeaks sin cabezas que cortar.

Está claro que tiene preparado un discurso para cada posible pregunta, y que todos los discursos están hilados en una dirección adecuada a sus intereses. Odia que le interrumpan, levanta la voz y parece no escuchar a su interlocutora. Hace repetir preguntas, mira directamente a cámara mientras repite el mismo argumento una y otra vez. De hecho, hipnotiza. No creo que haya alguien en su sano juicio que no le crea. Otra cosa es que haya gente que finge no hacerlo.

No sabemos si Assange quiere dominar el mundo, pero es muy probable. Por ahora, es el Ché Guevara y Jesucristo juntos. Es Batman con la cara descubierta. Saca los colores a los gobiernos mientras está preso por delitos más que dudosos, lo que no impide su actividad, parte de algo mucho más grande, canalizadora del odio que despiertan los grandes poderes en una situación de crisis económica, con la desaparición del estado del bienestar a la vuelta de la esquina mientras los especuladores no paran de ganar dinero. Como diría un amigo, legendario.

¿Eins?

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